lunes, 28 de marzo de 2011

Para los viajantes extraños..

No hay palabras hoy, no se si sean las ganas de expresar este dolor y esta impotencia las que me mueven, no se si sea el poco valor que como seres vivientes tenemos ahora, pero hay un motivo que no tengo la fuerza ni el derecho de ponerle un nombre, por que no se si lo merezca o lo tenga, no se que pensar ni como hacerlo, escribo por el corage, la impotencia, y esta ola de pocos escrupulos en algunas mentes.
Hoy murio un vecino, uno mas en este lugar, de una forma que se ha vuelto la noticia de todos los dias, como nadie lo merece, como a nadie se lo deceo, como no quiero morir yo, odio no poder decir que murio un amigo, detesto decir que solo era un compañero mas en este intento de sobrellevar el aliento, alguien que ahora se ha embarcado en ese viaje hacia el destino de una vida desconocida lejos de aquí, alguien a quien le dedico estos minutos, un hombre al que no se si hoy esta mejor, o al menos en paz, por que comparto el pensamiento de una amiga, ¿quien dice que el infierno no es este puto mundo?.
Juan, donde estes, cuidanos, mandanos algo de paz, tu vida fue dificil y algo abstracta como muchos nunca entenderemos, pero eras un humano, como pocos quedan ya, como los que le hacen falta al mundo, y tanto a ti como a tantos viajeros, que tal vez estan en camino o ya llegaron a su destino...se feliz ahí. se tu ahí, se humano ahí....Dulce viaje juan...pronto algunos quizas estaremos cerca...
Quiero apuntar a la luna...pero estoy demasiado ocupado mirando a las estrellas, me siento increible y no tengo miedo...

miércoles, 23 de marzo de 2011

"El origen de la arquitectura"

El hombre necesita un lugar para descansar. Es por ello por lo que busca un prado a lo largo de un curso de agua tranquilo. La vegetación le regocija la vista; su textura delicada le atrae. Se deja caer dulcemente sobre el tapiz estriado y sueña retozar sobre este don de la naturaleza. No tiene necesidad de nada más. Pronto, no obstante, el calor del sol le quema la piel, lo cual le impulsa a buscar un abrigo. Busca, entonces, un bosque en el que se aprovecha del aire fresco bajo los árboles. Para defenderse de la lluvia y de la humedad, el hombre pronto se refugió en las cuevas, pero enseguida intentó crear una vivienda huyendo de la obscuridad y del aire insalubre de la cueva.  Algunas ramas cortadas en el bosque le sirvieron para empezar a realizar su plan. Reúne las cuatro más sólidas que puede encontrar y las dispone verticalmente formando un cuadrado. A continuación, coloca encima cuatro ramas horizontales. Añade entonces otras ramas en sentido oblicuo, juntándolas dos a dos en un punto para formar una “v” invertida. “El tejado, que debe hacer de pantalla contra el sol y la lluvia, está formado por una masa densa de hojas.
Es entonces cuando el hombre se convierte en habitante de una casa. (...) El origen de la arquitectura no es otro que la repetición de este proceso.

MARC Antoine Laugier, arquitecto teórico y jesuita que vivió en el siglo XVIII